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21/12/11

Bailey's Cheesecake

Esto es un pedazo de postre, de esos con lo que dejas pasmados a tus invitados y no paran de preguntarte si de verdad lo has hecho tu porqué parece de auténtico profesional. Y por si fuera poco, es facilísimo, se puede congelar y te gustará aunque no te gusta el bailey's, palabra de aprendiz de panadera.

Así que si aun no habéis decidido que postre vais a preparar para esa comida navideña que os toca organizar en casa aquí os dejo una propuesta que espero que os guste.


Bailey's Cheesecake
 
BAILEY'S CHEESECAKE

Ingredientes (4 unidades)

Para la base de galletas
  • 60g galletas integrales (digestive, flora fibra, gullón diet...)
  • 40g mantequilla
Para el mousse de Bailey's
  • 2 hojas de gelatina
  • 100ml nata para montar (35,1% MG)
  • 200g queso philadelphia
  • 50g azúcar glass
  • 50ml Bailey's
Además
  • Dulce de leche para decorar
  • 1 lámina de acetato transparente (DIN A-4) para hacer los moldes
  • Papel de horno
Elaboración
  1. Cortamos el acetato en 4 tiras, hacemos un cilindro con ellas y las sujetamos con celo. Colocamos los cilindros sobre papel de horno.
  2. Trituramos las galletas. Lo ideal es una pequeña picadora o robot de cocina (como el que acompaña a los minipimers).
  3. Fundimos la mantequilla en un cazo a fuego muy bajo para evitar que se queme y le añadimos las galletas. Mezclamos con una cuchara hasta que esté todo bien integrado.
  4. Repartimos la masa en los moldes. Para que nos quede la base plana y cubriendo toda la superficie, lo mejor es chafarla poco a poco con ayuda de una mano de mortero. 
  5. Enfriamos la masa en la nevera para que coja cuerpo mientras preparamos la mousse.
  6. Ponemos la gelatina en agua para que se hidrate.
  7. Semi montamos la nata y reservamos.
  8. Batimos el queso philadelphia con el azúcar hasta que esté cremoso.
  9. Calentamos el Bailey's unos segundos en el microondas e incorporamos las hojas de gelatina. Removemos hasta que la gelatina esté completamente disuelta.
  10. Añadimos el Bailey's a la philadelphia y mezclamos con una espátula de silicona hasta que esté todo bien integrado.
  11. Incorporamos la nata semi montada a la mezcla anterior en dos veces,  integramos con una espátula de silicona con movimientos suaves de abajo a arriba procurando no mezclar en exceso para que no se baje la nata. Ya tenemos la mousse lista.
  12. Repartimos la mousse en los moldes y dejamos enfriar en la nevera un mínimo de 4 horas, mejor si es de un día para otro.
  13. Desmoldamos y antes de servir decoramos con dulce de leche.

Bailey's Cheesecake
 
Observaciones
  • El acetato transparente. El más fácil de conseguir es el plástico transparente que se usa para las encuadernaciones. No es el más ortodoxo pero funciona y se puede comprar en papelerías.
  • En cuanto a las galletas de la base, podéis usar las que más os gusten. Yo he probado varías y mis favoritas para hacer la base son las gullón diet-fibra sin azúcares añadidos, pero una buena maria también sirve.
  • En lugar de cheesecakes individuales se puede preparar una tarta grande. Para un molde de 20cm de diámetro solo tenéis que doblar la cantidad de los ingredientes. Pero dado que es Navidad, yo os aconsejaría que intentéis hacerlas individuales, a nivel de presentación no hay color.
  • Podéis congelar las tartas una vez que la gelatina haya cogido cuerpo. Para descongelar, ponerlo en la nevera unas 12h antes de que se vayan a consumir. No descongelar a temperatura ambiente, ya que al se una tarta de queso tipo mousse perdería textura.
  • Un truco para desmoldar las individuales fácilmente. Cortamos el celo con un cuchillo (una puntilla) bien afilada. Con una mano cogemos la lámina de acetato y con la otra colocamos la hoja de cuchillo como si quisiéramos pasarlo por alrededor de la tarta, pero en lugar de eso vamos tirando poco a poco del acetato como si lo desenrollaramos. El cuchillo despegará la tarta de la lámina y la forma de nuestro cheesecake quedará perfecta.
  • Otras opciones para decorar la tarta: chocolate caliente, frambuesas, salsa de caramelo...
Y a disfrutar!!!
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29/11/11

Fin de semana en Dublín

Phoenix Park
 
¡Por fin he tenido tiempo de ponerme a escribir el post de Dublín! ¡Tenía muchas ganas de compartirlo con vosotros! Los que me seguís a través de mi página de facebook ya sabéis que muy recientemente he hecho una escapada de fin de semana a la bella ciudad de Dublín, y digo recientemente, porqué en mi cabeza aun voy tarareando algunas de las canciones que escuché en los pubs ;)

Era un destino que tenía pendiente visitar desde hacía más de tres largos años.  Mi idea inicial era escaparme un verano y recorrer toda Irlanda en coche, pero por esas cosas que a veces pasan en la vida decidimos dejar la visita a la isla para más adelante y hacer una primera toma de contacto con una escapada a Dublín, una escapada que he de confesar que se me ha hecho muy muy corta.

Dublín es una de esas ciudades en las que nada más llegar te sientes como en casa. Es agradable y acogedora. Sus gentes son amables a más no poder, ¡es tan fácil relacionarse allí! Da igual si estás en un restaurante, en un pub, cogiendo un taxi o si necesitas ayuda, siempre te atienden con una sonrisa y con una calidez que, sinceramente, he encontrado en pocos lugares del mundo.
Para los que habléis inglés y os de miedo el acento irish, no sufráis, se entiende, no tardaréis demasiado en captar su sonoridad. Os lo dice una que aunque ha estudiado en escuela oficial, algun título se ha sacado y no tiene verguenza alguna en hablar en inglés (de hecho me pongo mosca cuando viajamos si no me dejan hablar a mi ;) aun tiene dificultades de comprender algunas series en inglés.

Se me hace dificil explicar en un post todas las vivencias que he tenido en Dublín, han sido muchas, muy variadas y todas ellas positivas. Así que como esto es un blog gastronómico, me centraré en todo lo relacionado con la comida. 

El primer día, nada más llegar, aterrizamos en un pequeño restaurante situado en una callecita perpendicular a la transitada Grafton Street, Kitchen. Con una pequeña carta pero completa ya nos empezamos a hacer a la idea de lo deliciosa que resultaría la comida irlandensa. Lo mejor de este restaurante son los platos del día elaborados con verduras, pescados y carnes frescas; sin olvidarnos de los postres. Yo probé el típico apple pie irlandés, una deliciosa tarta tibia de manzana con un toque ácido que contrasta con la masa quebrada dulce y el helado de vainilla, ¡ummmm! Además puedos deciros que me comí la mejor butternut squash soup que he probado, ligeramente picante, servida en un gran plato de madera, con pan de soda casero y mantequilla de la buena, ¿porqué no servirán aquí así las sopas?


Apple pie, Kitchen  
 
Lo mejor para reponer fuerzas por la tarde es ir a una de las muchas cafeterías dublinesas. Mi favorita, Bewley's Grafton Street Café, es la cafetería más antigua de Dublín. Fundada por Ernest Bewley en noviembre de 1927 ha sido punto de encuentro de artistas y escritores. El café posee una gran belleza aquitectónica, destacan especialmente las vidrieras diseñadas por Harry Clarke.


Gold Blend Tea, Bewley's  
 
Los pubs. Lugares de encuentro, centro de la vida social, y donde se encuentra la mejor comida de Dublín. Ni que decir tiene que el famoso The Temple Bar es más que una visita obligada, un lugar donde disfrutar de buena musica y buen ambiente, y si tenéis un poco de suerte (yo la tuve) disfrutaréis como nunca con el guitarrista Dave Browne, el guitarrista que este año consiguió batir el récord guinness de la marathon de guitarra tocando más de 114h seguidas. 

Otro pub muy popular situado en la zona de Temple Bar es Gogarty's (Oliver St. John Gogarty). Lo mejor de este pub son sus diferentes ambientes y su restaurante con platos tradicionales irlandeses como el irish stew, el guinness bread, el fish and chips o su bailey's cheesecake. Aviso que el restaurante es caro, pero vale la pena, yo probé el fish and chips, un platazo enorme, como podéis ver en la foto, con un lomo de pescado blanco de más de medio quilo cocinado al punto, acompañado de un super cubo de patatas fritas caseras, puré de guisantes, patatas al vapor y salsa tártara. ¡Fuimos incapaces de acabarnos el plato! Lo mejor de este pub es que puedes esperar en una de sus salas con música en directo tomándote una guinness mientras esperas tu mesa, en la primera planta suele haber música "más actual" y en la segunda música tradicional.


Fish&Chips, Gogarty's  
 
¿Qué es lo más famoso de Irlanda? Está claro verdad, la Guinness. Seas o no amante de la cerveza, a mi no me gusta demasiado, una visita a la Guinness Storehouse es toda una experiencia. Te explican paso a paso el proceso de elaboración de la cerveza activando todos tus sentidos, el ambiente del Storehouse es una invitación al desarrollo de nuestras inteligencias múltiples, luz, color, olor, sabor, sonido... todo te envuelve para entrar dentro del mundo Guinness. Casi me atrevería de decir que lo mejor de toda la visita el el Gravity Bar, desde donde tienes una vista de 360º de la ciudad de Dublín mientras disfrutas de una pinta, es un lugar perfecto donde relajarse.

En algun lugar leí que en los restaurantes Guinness Storehouse del servían un delicioso beef&guinness stew y como dió la casualidad de que estábamos de visita en la fábrica a la hora de comer, nos lanzamos a probarlo. Debe de ser que me encantan los guisos de cuchara y de que he disfrutado mucho de la comida irlandesa, pero a mi me pareció una auténtica delicia. Cocinado en grandes ollas de Le Creuset a fuego lento, acompañado de champ, un puré de patatas que está de guarnición en la mayoría de platos, y con una ternera tan tierna que se deshacía en la boca a mi me sabió a gloria.

Beef&Guinness Stew, Guinness Storehouse  
 
No quiero acabar mi recorrido por los pubs sin hablaros de O'Neill's.  Situado a pocos metros de Grafton Street y de la escultura de Molly Malone, tienen un delicioso bufet de comida típica irlandesa a buen precio abierto hasta altas horas de la noche, además de ofrecer música en directo a diario.

En Dublín siempre hay tiempo para las compras. Como se que os gustan los libros de cocina, si visitáis la ciudad reservaos tiempo para visitar las librerías del centro, las secciones de libros de cocina son para perderse en ellas. Pero si lo que queréis sin utensilios de cocina, no podéis abandonar la ciudad sin visitar avoca, ¡tiene de todo! libros de cocina, cupcake stands, moldes de todas las medidas y tipo, productos típicos, vajillas, tazas, cubiertos... ¡Los cupcakes stands son una monada y nunca he visto tantos juntos en una tienda! Los avoca cookbooks son 100% recomendables, no sólo son fantásticos por sus recetas sino por un estilismo más que cuidado, yo me compré A year at Avoca, y porqué iba con equipaje de mano que si no arraso!!!

Y me despido ya, que con este post me he extendido más que de costumbre, no sin antes comentaros que si después de este larguísimo post os habéis quedado con ganas de más os he dejado algunas fotos en mi galería de flickr. ¡Seguimos charlando a través facebook!

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