Esta receta es de mi abuela, que a su vez la cogió de su madre, mi bisabuela. Mi abuela siempre me cuenta que su madre dejaba las castañas en las brasas del fuego de leña durante todo el día para que cocieran y que el olor inundaba toda la casa.
Mi abuela las prepara a fuego lento, cociéndolas durante una hora o hasta que están hechas, removiendo de vez en cuando para que no se quemen ni se rompan, controlando el caldo para que quede más espesito, y añadiendo el azúcar al final de la cocción.
Yo decidí utilizar uno de mis ayudantes de cocina, en este caso la fussioncook, perfecta para este tipo de platos.
El resultado, aunque incomparable con el de mi abuela (como su potaje ninguno), es muy rico, a mi abuelo le encantaron. Espero que a vosotros también os guste.

Ingredientes
Mi abuela las prepara a fuego lento, cociéndolas durante una hora o hasta que están hechas, removiendo de vez en cuando para que no se quemen ni se rompan, controlando el caldo para que quede más espesito, y añadiendo el azúcar al final de la cocción.
Yo decidí utilizar uno de mis ayudantes de cocina, en este caso la fussioncook, perfecta para este tipo de platos.
El resultado, aunque incomparable con el de mi abuela (como su potaje ninguno), es muy rico, a mi abuelo le encantaron. Espero que a vosotros también os guste.
Ingredientes
- 500g castañas pilongas (secas)
- 250g azúcar
- 1 rama de canela grande
- 2 ó 3 trozos de piel de limón
- 2 ó 3 trozos de piel de naranja
- 10g anís verde (matalauva)
- Gasas e hilo (para hacer el hatillo)
- Agua
Elaboración
- La noche anterior lavamos las castañas y las ponemos en remojo de 8-12 horas.
- A la mañana siguiente, escurrimos las castañas, con la punta de un cuchillo retiramos las pieles que hubieran podido quedar.
- Preparamos el hatillo de anís verde (matalauva). Estiramos las gasas, colocamos el anís en el centro, cogemos las puntas y atamos con hilo.
- En la olla colocamos las castañas ya limpias y remojadas, el azúcar, la piel de limón y de naranja, la rama de canela y el hatillo de anís verde. Añadimos agua hasta cubrir (hay que cuidar de no añadir más agua de la necesaria).
- Programar el menú manual 25 min. Dejar que se despresurice sola.
- Las castañas están listas para servir, se pueden tomar calientes, tibias o frias. Se conservan en la nevera perfectamente durante 2 semanas (si es que duran!).
Si os han gustado estas castañas os recomiendo la receta estrella de mi abuela, los roscos. Son los grandes triunfadores de la Navidad y a toda la familia nos encantan.




