Aquí os dejo mi primera prueba con la receta de pan sin amasado de la que os hablé hace unos días en el blog (si queréis ver la entrada clicad aquí). Esta vez la he preparado con harina de fuerza, para la próxima con harina de uso común, porqué según sus autores puedes usar cualquier tipo de harina y tengo ganas de comprobarlo. Como es la primera prueba he utilizado la mitad de las cantidades de la receta original, suficiente para elaborar un pan mediano.
Ingredientes
- 3/4 tablespoon de levadura seca de panadería
- 3/4 tablespoon de sal
- 1 1/2 cups de agua caliente
- 3 1/4 cups de harina de fuerza harimsa
Elaboración
En un recipiente grande puse la levadura, la sal, el agua caliente (la calenté 2 min en el microondas a máxima potencia) y la harina. Removí un poco con una cuchara de palo. La dejé reposar 2 horas.
Esta vez decidí, pasadas las 2 horas, guardar la masa en la nevera toda la noche y hornear el pan al día siguiente. Se supone que así se aprecian mejor los aromas del pan.
Así que a la mañana siguiente saqué la masa de la nevera y la dejé atemperar durante una hora aproximadamente (esto no forma parte de la receta original). La coloqué sobre una superficie enharinada (y con un poco de polenta), le di forma como pude (la premisa es no amasar y la masa es muy líquida y pegajosa), coloqué el pan sobre la bandeja del horno y lo dejé reposar otra hora más.
Lo horneé a 230º durante unos 45 min, con el correspondiente recipiente lleno de agua dentro del horno, y este fue el resultado:
Así que a la mañana siguiente saqué la masa de la nevera y la dejé atemperar durante una hora aproximadamente (esto no forma parte de la receta original). La coloqué sobre una superficie enharinada (y con un poco de polenta), le di forma como pude (la premisa es no amasar y la masa es muy líquida y pegajosa), coloqué el pan sobre la bandeja del horno y lo dejé reposar otra hora más.
Lo horneé a 230º durante unos 45 min, con el correspondiente recipiente lleno de agua dentro del horno, y este fue el resultado:
Mi valoración de la receta
Como en todo, es tan importante el proceso como el resultado. Realmente se invierte mucho tiempo en elaborar este pan (para mi gusto demasiado), la única diferencia es que no hay proceso de amasado, pero esto hace la que masa sea poco consistente, muy difícil de manejar (a mi entender más difícil que una ciabatta, que ya es decir, pues es una masa de alta hidratación).
Mientras lo elaboraba tenía más la sensación de preparar una masa madre que de hacer pan.
El pan que obtienes es bastante bueno, de miga húmeda y sabroso, la corteza es bastante crujiente, pero... no es como un sencillo y delicioso pan francés.
Sinceramente no me ha acabado de convencer. A ver que tal me va con la harina común.

Como en todo, es tan importante el proceso como el resultado. Realmente se invierte mucho tiempo en elaborar este pan (para mi gusto demasiado), la única diferencia es que no hay proceso de amasado, pero esto hace la que masa sea poco consistente, muy difícil de manejar (a mi entender más difícil que una ciabatta, que ya es decir, pues es una masa de alta hidratación).
Mientras lo elaboraba tenía más la sensación de preparar una masa madre que de hacer pan.
El pan que obtienes es bastante bueno, de miga húmeda y sabroso, la corteza es bastante crujiente, pero... no es como un sencillo y delicioso pan francés.
Sinceramente no me ha acabado de convencer. A ver que tal me va con la harina común.




